La Organización Mínima Viable
El camino que va desde la idea hasta una organización capaz de sostenerse Los momentos fundacionales se recuerdan con facilidad. El día en que surgió la idea. El primer prototipo. El primer cliente. La constitución de la sociedad. La primera factura. La primera contratación. Quizás una ronda de inversión. Todos son hitos importantes. Ninguno, por sí mismo, significa que haya nacido una organización. Puede existir un producto sin una empresa. Una empresa jurídicamente constituida sin un negocio probado. Un negocio incipiente sin una organización propiamente dicha. Incluso puede haber ventas, empleados, clientes y cierto crecimiento mientras casi toda decisión relevante, toda relación crítica y toda capacidad para resolver problemas siga dependiendo de dos o tres personas que conservan el sistema completo dentro de sus cabezas. Hay operación. Hay actividad. Puede haber incluso éxito. Todavía hay muy poca organización. Una iniciativa comienza a convertirse en organización cuando des...