Actitud mata aptitud
En los procesos de contratación, la evidencia suele converger en un principio que se repite casi como una regla empírica: la actitud supera a la aptitud . La afirmación no implica, desde luego, que cualquier persona pueda desempeñar cualquier función únicamente desde la buena voluntad. Pero la formación técnica se adquiere, el carácter, en cambio, constituye un sustrato rígido, difícil de modificar y decisivo en la vida de los equipos. La toxicidad no es un problema menor: es un problema estructural Pocas fuerzas degradan tanto a una organización como la toxicidad interpersonal. Hay individuos —a veces sin intención, otras con plena conciencia— capaces de erosionar la confianza entre los miembros del equipo y contaminar la percepción de lo que es posible construir en común. Y la confianza es uno de los activos más valiosos y frágiles en cualquier proyecto humano. Cuando se fisura, se resiente todo el entramado. Cuando se pierde, arrastra consigo incluso diseños y planes técnicamente i...